Del latín Tellus, telluris (La Tierra)
Decimos de algo que es telúrico cuando se refiere al mismo planeta Tierra, a nuestra querida pelota que tanto maltratamos.
Así pues, llamamos movimientos telúricos a los terremotos, ya que quien se mueve es la Pachamama.
Por tanto, el telurismo no es ninguna suerte de nigromancia, sino que es un teoría que pretende explicar el desarrollo y características de una sociedad a partir de la influencia del trozo de tierra en el que vive.